lunes, 2 de diciembre de 2013

SEUDO LIBERTAD

Me siento encarcelado en una jaula a la que llaman libertad.
Mire para donde mire, me siento observado, perseguido, controlado.
Hablamos de libertad, pero yo no la conozco, se lo que significa, pero no la encuentro, se que me pertenece, pero no me la han dado. Me pregunto quien la tiene.
Te levantas por la mañana a una hora programada, para dirigirte al trabajo, por el camino solo encuentras prohibiciones, prohibido fumar en el ascensor, prohibido circular a mas de. Entras en el trabajo, y tienes quien te diga lo que debes y como lo debes de hacer. A la hora de la comida, recuerda esos alimentos prohibidos según tu doctor. Y después de ver infinidad de señales y carteles prohibiendote las mas sencillas de las cosas llegas a casa donde te sigue persiguiendo la dichosa palabrita.
 Alguna vez se han parado a contar cuantos carteles, señales y escritos se encuentra uno al día con el símbolo de prohibido, yo ya asta he visto algunos que prohibian jugar en el recinto, increíble, que se le pueda prohibir a un niño jugar.
Donde esta esa libertad que nos han prometido los políticos. Yo no la conozco, no es que la perdiera, es que no llegue a conocerla, y lo que mas te frustra es que cada vez hay mas normas leyes y prohibiciones, es como si quisieran manejarnos al antojo de que realmente tiene la libertad.
Cámaras, gps, localiza dores, controles de accesos.
No se, me siento mermado y controlado, me parece estar viviendo una película de cienciaficcion, y lo que mas me sorprende es que me da la impresión que los demás no perciben lo percibo yo, o lo que es peor, le han cortado la libertad de pensamiento.
Es impresión mía, o soy yo el único al que lo han privado de la libertad.
me gustaría encontrarla, decidir por mi mismo lo que quiero hacer, cuando como y donde, me gustaría que a nadie le importase lo que hago o deje de hacer, que no existan lunes ni martes, ni miercoles, ni jueves, ni viernes ni sábados ni domingos, que todos los días sean iguales, que los años solo se cuente para celebrar los cumpleaños, que pueda decidir yo cuando quiero hacerle un regalo a alguien, que no no sea el comercio el que decida cual es la fecha para hacer regalos, que sea yo el que marque en el mapa el camino que quiero recorrer, que sea el azar el que decida lo que debo de hacer, en definitiva ser libre.
Envidio a la gaviota que se deja llevar por las corrientes del aire, al pez que no conoce ni le importa su destino, a la mariposa, que en su corta vida decide a que flor visitar.
Pero si algo me causa mas pena, que la certeza de no haber conocido la libertad, es saber como y cuando la conoceré.
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