Sonrisas fingidas,
palabras sin sentido,
sentimientos falsos,
mascaras que cubren tu
tu verdadera cara,
son como monedas de chocolate
dulces pero inútiles,
prefiero una hostia sincera
que un abrazo traicionero,
prefiero la sinceridad
del niño que no sabe estar callado,
que los versos de traidor
prefiero el ácido sal en mis labios
que el veneno de tus labios,
prefiero u no sincero
que un engañoso apretón de manos,
es preferible beber
de la amarga hiel
que aceptar la miel
del quien no la ofrece con sinceridad
prefiero pasar ambre
al comer en la mesa
de judas, tadeo
No no soy un dios
ni nadie divino
con el don de perdonar
ni la ipocresia
ni la traición,
tan solo soy
un mortal sin mascara
un politico incorrepto,
un bocazas,
Me gusta ser odiado
por quien no me traga
pero ser amado
con sinceridad
de esa minoría
que realmente
me quiere como soy.
Prefiero la soledad,
que la multitud
de borregos complacientes,
que se venden por una sonrisa,
que e humillan con sus mentiras.
Es preferible el silencio,
que el discurso sin sentido
de quien solo dice
lo que los demás quieren oír.
Prefiero la soledad
de mi conciencia
que la complaciencia
de tu mentira.